Un respiro para el medioambiente gracias a la pandemia del COVID-19

Nota del editor: Patricio Marcelo Moscoso Pantoja, es MSc. Docente de la Universidad Católica Boliviana – Tarija y consultor freelance

Bien sabido es que la pandemia ha alcanzado a casi la totalidad de los países del globo.

Este problema sanitario está matando a miles de personas y ha obligado a las autoridades tomar medidas como exhortar a la población estar en sus hogares, dejar de ir a trabajar, paralizar el transporte, evitar las aglomeraciones, por citar algunas). El objetivo: Reducir los casos de contagio para una enfermedad que no tiene una vacuna… aún.

Dejando a un lado las características del virus vamos a centrarnos en las implicaciones que tiene la pandemia para con el medioambiente.

El agua en la conocida ciudad de Venecia, Italia, caracterizada por estar atestada de turistas, antes del covid-19, está más clara; se ven peces nadar por las mismas; varias ciudades han reportado que animales salvajes se pasean a sus anchas por esas ciudades como reporta la conocida revista digital “The Economist” de la semana pasada. No caben dudas que nuestras actividades causan disrupciones a la fauna y a la flora, salvo por este tiempo donde casi todos estamos “en casa”.

El Cambio climático, el calentamiento global y el covid-19.-

En pocas palabras y siendo reduccionista en el significado de estos términos, el cambio climático es la modificación de los patrones climáticos como resultado del calentamiento del planeta debido a la mayor emisión de los gases de efecto invernadero (GEI) originados en cantidades abrumadoras por el consumo desmedido por el usode los combustibles fósiles (principalmente) como el carbón, el petróleo y el gas.

El dióxido de carbono (CO2), el principal GEI en cuanto a volúmenes de emisión se ha reducido significativamente en países como China, permanentemente con pésimos índices de calidad del aire (Ver la imagen 2). Esa es una buena noticia, pero a la vez pone al desnudo la adicción de nuestra sociedad por los combustibles convencionales cuando deberían reducirse gradualmente y dar paso a las energías renovables.

“Cuatro mil millones de personas han sido conminadas a estar en sus hogares  Periódico New York Times, la economía mundial se ha ralentizado y los científicos están expectantes para conocer los datos de la mayor reducción de emisiones de dióxido de carbono en la historia.”

Rescatando la opinión de Rob Jackson, profesor de ciencias de la Tierra de Universidad de Stanford en California, EE. UU y miembro líder de la organización “Global Carbon” que monitorea el estado de los GEI, mencionó que el CO2 en la atmósfera podría reducirse 5% en 2020, gracias a que las industrias y el transporte, principalmente, se redujo significativamente. Este porcentaje jamás fue registrado desde que sucedió la Segunda Guerra Mundial.

Imagen: 2 Reducción del dióxido de nitrógeno (GEI) en China. Fuente: NASA

Lars Peter Riishojgaard, alto ejecutivo de la Organización Mundial de Meteorología (OMS) fue enfático que esta reducción de los gases que causan que el planeta se caliente, es altamente beneficiosa pero temporal y poco significativa considerando la alta concentración de los GEI.

¿Por qué es temporal y poco significativa?, te explico, una vez se controle o “desaparezca” la pandemia del coronavirus, la sociedad global regresará a su “normalidad” donde el consumismo y la adicción a los hidrocarburos es norma. Y es relativamente escaso porque tan alta es la concentración de los gases que reduciríamos muy poco que es mejor que nada.

Al momento de escribir esta nota, el CO2 alcanza a 415.68 partes por millón (muy alto para un escenario ideal, el dato corresponde a las mediciones diarias que publica la UCS de San Diego – EE. UU y el proyecto de la “Curva de Keeling”).

Un recordatorio sobre los efectos negativos del cambio climático. –

Te refresco la memoria, cuando causamos alterar el intrincadísimo sistema climático alteramos los patrones climáticos.

En pocas palabras, llueve más donde antes no lo hacía mucho; hay zonas que se vuelven más áridas, damos pie a que vectores se establezcan en nuevos ecosistemas (el dengue que azota Tarija solía ser “endémico” de ecorregiones específicas, pero hoy, está infectando a muchísimas personas en la misma ciudad de Tarija), los glaciares se derriten, el nivel del mar se incrementa y ya hay visos de “refugiados ambientales” que deben migrar a otros lugares para subsistir.

Este zafarrancho que causamos nosotros, consciente o inconscientemente, lo pagamos todos. La afectación es global, pero quienes salen perdiendo más somos los habitantes de países pobres por las limitaciones técnicas y económicas para poder costearnos estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático.

Una pandemia y las cumbres climáticas. –

Sin desmerecer el Acuerdo de París o COP 21, donde todos los países (excepto pocas potencias económicas como EE.UU. que es el segundo país más contaminador con CO2 del planeta, solo superado por China, decidió retirarse del mismo) firmaron un compromiso para evitar que la temperatura global sobrepase 1.5ºC , la temperatura del planeta se incrementa porque los GEI atrapan más radiación solar), entre otros.

Al día de hoy, cuando este año tocaría llevar a cabo la COP 26 en Glasgow y que se aplazó por la pandemia se debía “seguir negociando” entre países altamente industrializados versus los de vías en desarrollo (un eufemismo para no decirlos tercermundistas). Pero, surgió esta paradoja: una pandemia global (salvando distancias y con el respeto oportuno), está haciendo más que una pléyade de dignatarios listos para las fotografías, llenos de discursos invocando la “salvación” del planeta y más… ¡Nada!

Si no sacamos algo positivo de esta crisis sanitaria en materia de preservación ambiental que es un tema transversal y que nos afecta a todos sin excepción, habremos sufrido por los fallecidos y por los presentes efectos de depresión económica.

Pregunto: ¿Volveremos a nuestra cotidianeidad sin importarnos que nuestra calidad de vida esté vinculada a la salud del planeta o seremos ciudadanos más conscientes con nuestro ambiente?

Datos de interés sobre la mejoría en la calidad del aire en el país. –

Bolivia:

  • Se estima una reducción del 80% de contaminación del aire durante cuarentena en el país – Periódico “El País” al 30/03/20.
  • La contaminación atmosférica baja un 68% en Cochabamba por restricciones ante el Covid-19 – Periódico Los Tiempos. al 20/03/20.
  • Cuarentena: La contaminación en La Paz reduce en 60% respecto a 2019 – “Periódico La Razón” al 04/04/20.
  • La contaminación atmosférica bajó 85% en Tarija, Periódico “El País” al 05/04/2020

Agradecimiento. –

Gracias a mis alumnos de “Contaminación Atmosférica” de Ingeniería Ambiental de la Universidad Católica Boliviana – Tarija por su ayuda con la recopilación de datos para elaborar el presente artículo.